sábado 29 de diciembre de 2007

Wild Horses

Tus ojos dicen mucho,
Dicen lo que tu sonrisa calla,
Dice lo que tus labios murmuran,
En el silencio más inmodificable,
Más allá de los reflejos de los prismas,
De los colores y del eterno iris,
Un océano de secretos,
escondidos en lo mas profundo de ese mar,
Que todo lo sabe, que todo lo oculta.

Partir de algo tan pequeño,
Ópalos teñidos de negro,
Incrustado en las arenas de tus ojos,
Jugando en el vaivén de los colores
Para concluir en el universo,
Con sus estrellas y galaxias,
Brillando desde lo profundo de ti
Espejo de tu alma, de un otoño,
Con un par de hojas que nunca caerán
Que nunca se dejaran llevar por el viento
Seguirán bajo tu frente,
Sobre tus mejillas,
Observándolo todo y observando nada.

Veintiocho estrellas iluminan el firmamento de tu sonrisa
Esa nerviosa, simple, coqueta,
Que no decide si florecer en la primavera de tu risa
O mermar en el anochecer de tus silencios
Estrellas que protegen el santo grial
De donde emanan tus palabras, donde nacen tus besos
Donde mueren y desfallecen mis labios.

Ya sea en las pirámides de Egipto,
En las ruinas de la gran Muralla,
O en las praderas de Inglaterra,
Un mundo sumergido tras las arenas de tu mirar,
Ese, tan profundo, tan único,
Una mirada, un sentimiento,
En la siguiente, un mundo,
Sumergido en el misterio,
Esperando ser descubierto.
¿Yo? Preparado para encontrar lo perdido
lo que nadie te pudo encontrar,
Dime, ¿me puedes sonreír una vez más?

2 comentarios:

Rag Doll dijo...

¿Y esta faceta Juan? :o

Activa dijo...

Los ojos, dicen son el reflejo del alma, pero creo yo, que son dignas cámaras que capturan mucho más que imágenes...
Saludos!