lunes 15 de octubre de 2007

Recuerdos de un día de lluvia

Corría el año 2004, mediados de Julio. Teníamos que ir a una muestra de una universidad, no recuerdo cual. Ese día con mi amiga se nos ocurrió producto del ocio crear una historia. Una muy simple: Un tipo llamado Herbert Peréz que tenía un fotolog, donde todos lo querían y le escribían cosas lindas, pero tras un accidente nadie más lo pesco y murió en la soledad y al morir fue al cielo y destrono a Dios, haciéndose llamar “El Santísimo”. Yo y mi amiga éramos los supuestos seguidores de esta satírica historia, que nos llevaba por toda la capital y el país, haciendo dinero a expensas de la desgracia ajena.

Para transmitir nuestro supuesto “legado” abrimos un fotolog. Hoy, después de mucho volví a ver si existía y ahí estaba. Los dejo con una creación de Les Profet Poetz.

“Hoy Martes, una tragedia y otra prueba nos correspondió a mi y a Lê Fatihful Poêtiz, nos anegamos. Así es, no residimos en ningún lugar costoso ni tampoco apoteósico. No, somos personas que sufren junto a sus creyentes. Vivimos en una pieza, arrendada a una señora muy esforzada llamada Rosalía, que tiene un huerto de acelgas y espinacas, los cuales durante la noche reciben la bonificación de los desperdicios de los gatos del sector. Pero no es cualquier pieza. Esta es pequeña y posee algo muy especial: tiene el piso de barro con una ventana por la que entra luz natural (aprox. 40x35 cms). ¿Mencionamos que la estructura es de adobe? ¿No? Bueno ahora ya lo hicimos. Además tiene muchísimos beneficios. ¿Cuántos de ustedes tiene el inodoro y el lavamanos en su habitación? Eso si, no tenemos calefacción.

De vez en cuando Lê Faithful Poêtiz trae un tarrito metálico de Nestum donde echamos algunas ramas que en la calle recolectamos y luego incineramos. Mas la pieza es calientita. Las bacterias en constante descomposición, sumado a los hongos consumidos por el tarrito nos otorgan cierto grado de temperatura. Estamos ahorrando para una vivienda mejor, que tenga al menos un cobertor. Como sea, no tenemos califont. El agua fría en las mañanas te hace despertar más rápido, aunque Lê Faithful Poêtiz no se baña, pero esa es otra predica.

Últimamente descubrí que cerca de Lourdes a unas señoras que vendían velitas de mala calidad (aparentemente generadas con el mismo cebo se sus frondosas cabelleras), pero a un módico precio de tan solo gamba las la media docena. Ahora contamos con iluminación para nuestra habitación. Hoy hablamos con Juancho que vive a dos leguas pa’ allá pa’ arriba y tiene un carretón. A veces Lê Faithful Poêtiz llora y se pregunta por que “El Santísimo” le hace pasar esta clase de pruebas, lejos de la comodidad de su departamento familiar en Huechuraba.

Bueno, el punto de todo esto, hoy nos anegamos, así que partimos juntos al metro más cercano y sin que los guardias se dieran cuenta robamos unas bolsas de arena. Tuvimos que ir en uno de esos carritos con pedales, propiedad de Juancho, que nos encargo dos sacos. Carecíamos de botas, así que ocupamos bolsas de basura, previamente vaciadas. Llegamos con los sacos para cubrir la entrada. En nuestro caso, anegarnos es más complicado, las paredes disminuyen su grosor y sin mencionar después el olor a descomposición. Lê Faithful Poêtiz corrió al Líder de La Gran Avenida y cogió unos chalecos salvavidas (esta vez dejó el local sin cancelarlos, ¿Cómo? Sólo “El Santísimo” lo sabe).

Se preguntarán ustedes por qué tanto sacrificio, y es que estamos postulando a las 200 UF que da el estado para la casa propia. Mas esta no será una casa propia, si no un templo, “El Templo de El Santísimo” que nada tendría que envidiarle al de Maipú.

La señora Rosalía tiene un hijo, se llama Jeremy Stevenson Poblete López (Nacido en Perú, pero criado en La Plaza de Armas), que con mucho esfuerzo instalo aquí en San Bernardo un ciber café con dos equipos recreativos (Atari 2400), junto con otros dos equipos computacionales con Windows 95 y esta colgado a Telefónica (TERRA). Así es como estamos aquí dirigiéndonos a ustedes. Jeremy recibió una beca para estudiar la carrera de Asistente Computacional en el ilustre Instituto Tecnológico de Chimbarongo (ITC). Todo esto a expensas de nuestra renta. Mientras con Lê Faithful Poêtiz evaluábamos la posibilidad de cambiar de casa con un fondo monetario de $320.641 y sin el apoyo de las 200 UF de subsidio del Estado, sucedió un milagro de “El Santísimo”. Ayer compartiendo un mate nosotros, Lês Profêt Poêtz, con la señora Rosalía y Jeremy, éste último contó la buena nueva. Resultó ser más inteligente de lo que todos creíamos (sólo por obra de “El Santísimo”) y es capaz de hacer traspasos de fondos bancarios del Banco de Chile a cuentas particulares ¿Cómo lo hace? Revelación de “El Santísimo”. Así que próximamente después de sobrevivir esta inundación, empezaremos a buscar otro lugar para alojar y así a “El Santísimo” alabar. El monto aproximado para nuestra vivienda es de 5.800 UF. Todo depende de ustedes en que “El Santísimo” tenga un nuevo templo y nosotros una vivienda propia y digna. Oren porque Servicio de Impuestos Internos no descubra las divinas triquiñuelas de Jeremy, un simple egresado del ITC, sede regional de Chimbarongo.

1 comentarios:

=mi_au= dijo...

Jajajajajjajaja
Dios mío... que manera de reirme...
no es de la situación de la recreación, sino la forma de contarla... "El Santísimo" nos guarde... jajaja

Saludoosss!!

=mi_au=